Para Sandro Sbertoli, la frase: “La crisis genera oportunidades” está lejos de convertirse en un cliché. El Director Comercial de la firma de soluciones tecnológicas Polymita está tan convencido de ello, que vende con pasión su herramienta de gestión de procesos de negocios (BPM, por sus siglas en inglés). En su reciente visita a Ecuador, habló de su visión en tiempos difíciles.
Se dice que hay oportunidades en la crisis. Si hay tantas oportunidades, ¿por qué hay crisis?
Por el comportamiento cíclico de la economía. Hay sectores que se desaceleran, mientras otros se aceleran y otros son indiferentes a las crisis. Siempre hay oportunidades, la clave es saber buscarlas.
Si hay oportunidades, ¿dónde están?
Las oportunidades están en la educación, pues hay gente que desea aprender para mejorar la condición actual; en el sector alimentario, pues los alimentos cubren una necesidad básica; y en la tecnología, que genera la inventiva para ahorrar costos, generar nuevas fuentes de ingresos o mejorar la atención.
Las empresas aprovechan la crisis para corregir ineficiencias y optimizar costos. ¿Cuál debiera ser el enfoque: reducir costos o vender más?
Las dos aseveraciones son correctas. Se pueden optimizar costos en economías recesivas gracias a herramientas que mejoren procesos. En otros casos, se debe pensar cómo aumentar ventas aunque no se logren los objetivos planteados, por una simple razón: la economía se recuperará y solo quienes tengan esa predisposición aprovecharán la tendencia.
La crisis también es el pretexto para despidos masivos sin cuestionamientos. Pero, ¿la crisis es factual o apela más a las percepciones?
El decrecimiento económico suele afectar al empleo. Esa es una gran pérdida. El costo de recuperación del talento humano para las organizaciones es tan alto que es preferible optimizar los procesos y, a toda costa, mantener a las personas que generan o que poseen el conocimiento en las organizaciones.
El temor al despido se generaliza en las empresas y algunas lo aprovechan a su favor. ¿Qué consecuencias tiene la gestión basada en el miedo?
A toda organización que actúe así, le irá mal. El ser humano huye a lo que teme, así que tarde o temprano se marchará. En crisis, hay que comunicar con transparencia y honestidad que se pedirán ciertos sacrificios, pero que se mantendrá a las personas sobre todas las cosas. Eso genera motivación y lealtad.
En crisis, las metas de ventas se vuelven inalcanzables y generan frustraciones. ¿Cómo evitar que los equipos se depriman o se corrompan por la desesperación de cumplir los objetivos?
Las metas de ventas son cortoplacistas, las que sirven son las de largo plazo. Hay que ser realistas y exigir lo que se pueda cumplir y, bajo ningún concepto caer en la corrupción. Eso es un búmeran. Ser honestos con nuestros jefes es una cualidad que paga y todos los empresarios inteligentes lo saben.
La crisis también activa muchos chismes. ¿Cómo deben las empresas manejar este factor para evitar que afecte al clima laboral?
Lo fundamental son los acciones de la empresa. Los empleados se dan cuenta si en una compañía hay transparencia y si se está preservando su estrategia a pesar de las condiciones adversas.
La crisis también genera emprendedores. ¿Cómo cuidar los talentos para que no se vuelvan competencia desde un emprendimiento propio?
Si se crean emprendimientos propios, hay que apoyarlos y, quizás, sirvan a la empresa. Lo importante es crear una conciencia de que hay emprendimientos individuales y también colectivos.
La presión saca lo mejor de las personas. ¿Cómo pueden las empresas aprovechar el entorno para desarrollar la creatividad e innovar?
Muchas personas se desesperan y actúan mal, otras toman una actitud de colaboración. Varias de las ideas más importantes de grandes corporaciones nacieron en momentos difíciles. Lo importante es apoyar a las personas para que se involucren en el proceso y que con ideas nuevas se generen nuevos emprendimientos dentro o fuera de las empresas.
Entonces, ¿la crisis es fuente de oportunidades’ es una afirmación realista u optimista?
Definitivamente es una fuente de oportunidades, pero si no se las busca, no van a llegar. Toda crisis es la oportunidad de reinventarse, innovar y encontrar nichos muy rentables. Lo que funciona hoy no necesariamente seguirá funcionando, hay que adelantarse