El concepto de optimización de procesos empresariales es anterior al de SOA.
No obstante, más o menos al mismo tiempo que SOA se convirtió en un estilo
de arquitectura predominante, el foco en algunas comunidades de optimización
de procesos cambió sutilmente a uno de Gestión de procesos de negocio
(BPM). La característica distintiva de BPM como disciplina consiste en un foco
añadido en el diseño de procesos dinámico y flexible, así como la
instrumentación y automatización de procesos a través de la implementación de
TI. Esto proporciona la base necesaria para una optimización empresarial y una
capacidad de respuesta de TI ágiles, que es un aspecto propio de la alineación
entre el negocio y TI.
Aunque BPM y SOA tienen cada uno su valor propio, IBM cree que son sinérgicos
de manera natural, por lo que es mejor que trabajen juntos para lograr la agilidad,
la optimización y la alineación de negocio y TI. Cuando trabajan en equipo, BPM
proporciona el contexto, la comprensión y las estadísticas del negocio, mientras
que SOA facilita una colección ordenada de elementos básicos de información y
de servicio estructurados. De hecho, ambas son necesarias para optimizar las
inversiones, dirigir la excelencia operativa y gestionar el riego empresarial de
manera dinámica.
Tenga en cuenta que un efecto secundario valioso del trabajo conjunto de BPM
y SOA es una colaboración mejorada de los márgenes del negocio y TI. La
comunicación y la colaboración cobran vida mediante simulaciones y modelos
visuales de instrumentaciones de procesos y servicios, así como mediante
contratos empresariales explícitos que dirigen la conexión horizontal entre las
unidades empresariales y la realización de procesos.
2. Trabajo inteligente
Durante décadas, la sustitución de la funcionalidad de TI para la gente
mediante la automatización como un mecanismo de rentabilidad escalable ha
sido la respuesta de la industria a la necesidad de cambio en la empresa.
Aunque se trabaje más no se transformará la empresa, no se optimizarán los
procesos empresariales obsoletos e ineficientes ni se conseguirá adaptarse de
manera dinámica al acelerado ritmo de cambios. En lugar de eso, es necesario
trabajar de forma más inteligente.
El trabajo inteligente consiste en
transformar nuestras organizaciones
para aprovechar las capacidades de
un planeta más inteligente, de manera
que la gente pueda tomar decisiones
estando más informada, construir
relaciones más arraigadas y trabajar
con procesos empresariales más
ágiles y eficientes.
Según Gartner, las mejoras en los procesos ha sido la preocupación principal de
la CEO durante los últimos cuatro años. Estudios como la reciente encuesta y
análisis de McKinsey de 100 compañías en Francia, Alemania, Reino Unido y
EE.UU. muestran que la alineación entre negocio y TI refuerza los resultados ya
que duplica las ganancias de productividad en los esfuerzos por separado. No
obstante, trabajar de manera más inteligente requiere más que una simple alineación de esfuerzos, ya que también es necesario conocer en
profundidad los procesos empresariales de la compañía, así como la
capacidad de ejecutar cambios en estos procesos en colaboración entre
negocio y TI. Esta convergencia de negocio y TI es clave para establecer los
tres diferenciadores principales de una empresa actual:
● Agilidad empresarial
● Rendimiento empresarial
● Integridad empresarial
Últimamente, se ha prestado mucha atención a la agilidad empresarial, aunque la
agilidad a coste de rendimiento o integridad no resulta tan útil. De hecho, el desafío
de las empresas modernas consiste en mantener el rendimiento y la integridad
empresarial mediante la transformación continua, que es el resultado inevitable
de la agilidad empresarial.
Las sinergias inmediatas de BPM y SOA son importantes no sólo para TI, sino
también para la línea de negocio. Si no se comprende el proceso empresarial, el
control de los procesos operativos ni la capacidad para cambiar de manera
dinámica las normas y las políticas empresariales, la evolución empresarial se
vuelve opaca y descoordinada. Todas estas capacidades se basan en la ágil
alineación entre negocio y TI y la implementación mediante la adopción de
SOA.
Asimismo, el mantenimiento del rendimiento y la integridad empresarial frente a los
cambios requiere un entorno seguro, adaptable y escalable, tanto a nivel de
organización como de tecnología. Es importante ser consciente de que el negocio
no tiene valor si los procesos y los servicios no son seguros, no pueden adaptarse
a las demandas de uso o dejan información empresarial importante al
descubierto para su corrupción o uso indebido.Desde una perspectiva de
alineación entre negocio y TI, debemos asegurarnos que los sistemas de TI se
designan en base a un conocimiento profundo del negocio y sus objetivos, y a su
vez garantizar que el negocio pueda ser seguro, confiando en aquellos sistemas
de TI de los que depende.
Finalmente, la propuesta de valor de BPM se basa intrínsicamente en el supuesto de
que una colección de elementos básicos de procesos y servicios puede crearse,
gestionarse y regularse para el bien de la empresa. Si se potencia correctamente,
permite que la empresa cree una visión de negocio, comprenda la colección de procesos
y soluciones existentes en el contexto de dicha visión, así como que defina y ejecute los
procesos correctos con el alcance adecuado. En otras palabras, la convergencia de SOA
y BPM facilita directamente una optimización empresarial ágil y la capacidad de
respuesta de TI, lo que aumenta el valor generado de la inversión destinada a cambios
para toda la empresa.
3. Interdependencia entre procesos y servicios
Normalmente, en el contexto de BPM y SOA, hablamos sobre “procesos
ejecutándose en servicios,” donde actividades (automatizadas) en procesos
orquestados consumen servicios como parte de su ejecución. De manera que BPM
depende claramente de SOA. Aunquelo contrario tambiénes cierto, como ocurre en muchos casos de procesos empresariales integrados,
son más bien parte de la realización de las capacidades que proporciona un
servicio (empresarial) de nivel superior. Esto se cumple en la implementación
de TI. También es especialmente válido cuando se aplican los principios de SOA a la
arquitectura del negocio, que describen la arquitectura en relación con los
componentes empresariales que interactúan y colaboran a través de un conjunto bien
definido de servicios e interfaces empresariales.
El efecto de red para el negocio y TI consiste en una estructura de varios
niveles de valores de servicios y procesos interdependientes, cuya colección
tiene que ser regulada y gestionada por el bien (ágil) de la empresa.
Consideremos brevemente que ocurriría normalmente si tuviéramos SOA sin
BPM:
● Falta de método disciplinado para procesar la definición y la optimización
● Falta de contexto para la excelencia operativa empresarial y para gestionar el riesgo operativo
empresarial
● Falta de estadísticas explícitas para el valor empresarial de la reutilización del servicio
Del mismo modo, si tuviéramos BPM sin SOA, normalmente observaríamos:
● Falta de método disciplinado para crear o gestionar una colección ágil de elementos básicos
bien estructurados y reutilizables (incluso todos los valores de servicios, procesos e información)
● Falta de administración y de contratos explícitos entre empresa y participantes de TI en un proceso
completo
● Falta de contexto para optimizar la inversión en el negocio y en TI
Siempre que sea posible, una empresa debe coordinar e integrar las iniciativas BPM
y SOA como apoyo a la optimización y la alineación entre negocio y TI. Las
empresas que inician BPM y SOA, pero de forma no coordenada, dirigido por
diferentes partes de la empresa, a menudo generan el peor de los casos. Por el
contrario, si se aplica BPM y SOA de forma sinérgica, ayuda a asegurar la
unificación de las fuerzas de la empresa para alcanzar objetivos comunes y a
solucionar problemas importantes para el éxito del negocio.
4. Conclusión
Aunque cada uno tiene su valor propio, la disciplina de BPM y el estilo
arquitectónico de SOA son sinérgicos de manera natural y son mejores si
trabajan juntos para lograr mayor optimización y alineación de negocio y de TI.
A nivel de empresa, se requiere el establecimiento de un entorno fuerte y
escalable que conservará el rendimiento y la integridad empresarial durante
la transformación continua, que es un resultado inevitable de la agilidad
empresarial.
Para lograr que la primera experiencia con BPM y SOA sea satisfactoria, es necesario
considerar todos los aspectos meticulosamente. Desde una perspectiva organizativa,
la empresa necesita impulsar el poder de colaboración de las simulaciones y los
modelos visuales de procesos y servicios, así como integrar BPM y SOA
teniendo en cuenta los procesos de administración y desarrollo existentes. Desde
una perspectiva tecnológica, la empresa necesita establecer una plataforma que
progrese con el éxito de la iniciativa de BPM y
SOA combinada, así como garantizar la integridad y la seguridad de los procesos y
los servicios empresariales.
La combinación efectiva de BPM y SOA será un factor clave de diferencia para las
empresas que buscan agilidad empresarial. Con este fin, la infraestructura, las
herramientas y los métodos integrados de IBM son un buen punto de partida que
proporciona una base sólida
para el futuro.
Referencias
[SOA Foundation]: libro blanco de IBM, “IBM’s SOA Foundation – An
Architectural
Introduction and Overview”, Rob High, Jr., Stephen Kinder, Steve Graham
[Smart SOA™]: libro blanco de IBM, “Smart SOA: Best practices for agile
innovation and optimization”, 2007
[McKinsey]: London School of Economics, “McKinsey survey and analysis of
100 companies in France, Germany, UK and the U.S”.