Madrid, 07 de Octubre, 2008- Las siglas BPM no aparecían siquiera en el radar de Nacco Materials Handling Group Inc. cuando esta sociedad comenzó a plantearse la adquisición de una importante plataforma de gestión del ciclo de vida del producto (PLM) para optimizar sus procesos de desarrollo de productos. Nacco es una sociedad de 2.800 millones de dólares cuya sede se encuentra en Portland (Oregón) que se dedica al diseño y la fabricación de carretillas elevadoras y maquinaria pesada de construcción para el mercado global. Su competencia directa es Toyota Material Handling. Habiendo concluido recientemente una implantación multimillonaria de SAP AG ERP que estuvo plagada de problemas, Nacco se mostraba reticente ante la idea de embarcarse en otro proyecto tecnológico de gran envergadura.
El consejero delegado del grupo se inclinaba inicialmente por la suite de PLM de Agilent Technologies Inc., dado que algunas áreas de Nacco ya utilizaban un producto de Agilent para la gestión de datos. Bob Shallow, director de procesos de desarrollo global del producto, llevaba apenas 20 meses trabajando en Nacco, pero había utilizado la plataforma Teamworks de Lombardi con éxito en su anterior empresa, Ford Motor Co. Convenció a Nacco para que destinaran en torno a 350.000 dólares a la implantación de la solución de BPM “Teamworks” en lugar de invertir aproximadamente tres millones de dólares en una plataforma PLM.
La decisión fue acertada: Bob Shallow ha concluido numerosos proyectos con éxito y rapidez. El primero, un re-diseño de procesos para la automatización de un pequeño sistema de autorización de costes, precisó sólo 15 días.
A pesar de este y otros éxitos, Bob Shallow tuvo que hacer frente a la reticencia y la desconfianza del área de informática en lo que a herramientas de BPM se refiere. Bob Shallow explicaba que veían Teamworks como un simple modelador de flujos de trabajo y que su postura era la de “los sistemas son nuestros; si quieres modelar, adelante, pero nosotros construimos e implantamos” y no se daban cuenta de la potencia de Teamworks. Esa postura no tardó en cambiar en cuanto hubo que estirar un poco los recursos de TI. Comenzaron a decir “haced todo lo que podáis y llamadnos cuando nos necesitéis”.
La relación con el área de informática ha
mejorado mucho, según Bob Shallow: “Se han dado cuenta
de que la herramienta es muy estratégica y muy potente,
aunque, al principio, el director de informática no la
aplaudía”.