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Opinión del Experto

 

Malabarismo tecnológico: cómo elegir una plataforma SOA que cubra las necesidades inmediatas del negocio y encaje en una estrategia empresarial a largo plazo

Por: Juan Palacios, Sr Sales Consultant de Vitria Technology

 

 

La tendencia es indiscutible - tras años batallando por racionalizar e integrar una miríada de aplicaciones dispares, las empresas de la lista Global 2000 se inclinan de manera abrumadora por la adopción de una arquitectura orientada a servicios (SOA), una arquitectura de software que define la utilización de servicios de software de bajo acoplamiento para afrontar los constantes cambios que experimentan los requisitos de los procesos de negocio. En un entorno SOA, los recursos de una red se presentan en forma de servicios a los que puede accederse sin necesidad de conocer los entresijos de su implantación.

 

I. El inevitable - y tortuoso - camino hacia la SOA

Los fabricantes de software para empresas están adoptando una SOA porque ofrece formatos de datos y portabilidad de los mensajes, se basa en la compati­bilidad con los estándares del mercado y posibilita la integración de infinidad de aplicaciones de usuarios, socios o clientes sin necesidad de realizar una costosa integración punto a punto. Además, las compañías deciden implantar una SOA por las expectativas que esta arquitectura ha despertado de reducir de una vez por todas el, constante, aumento de la complejidad y los costes que la inte­gración de aplicaciones empresariales lleva aparejados.

Las encrucijadas del viaje: alternativas estratégicas de una SOA

No obstante, los analistas del sector y los profesionales de las tecnologías de la información coinciden en que la implantación una SOA no se consigue de la no­che a la mañana sino que es un proceso que dura años. Para crear aplicaciones de gestión de procesos de alto valor que encajen en las necesidades del nego­cio, una solución de integración SOA debe modelar, integrar y gestionar con eficacia los procesos críticos del negocio que constituyen el centro de atención de una aplicación de software basada en una SOA. La elección de una solución de integración SOA suele pasar por dos grandes decisiones.

La primera es si dejar que el proceso de selección se base en los pun­tos del negocio que mayores problemas provocan en la actualidad. En tal caso, una empresa puede acabar eligiendo una solución que resuelva los problemas que en ese momento se planteen en el ámbito de proyectos concretos y con­fiar —con escaso realismo— en que esa misma solución pueda ampliarse con garantías suficientes para afrontar la implantación y definición de una estrategia de SOA a largo plazo para toda la organización. Por desgracia, el ámbito de aplicación, el coste y los calendarios de defin­ición e implantación de una arquitectura a escala empresarial pueden estar reñidos con la urgencia por resolver un problema del negocio de menor alcance pero de mayor gravedad. De este modo, la rentabilidad de la inversión (ROI) y los plazos de obtención de resultados previstos para el proyecto en cuestión pueden ser incompatibles con el alcance de la iniciativa estratégica a largo plazo de una SOA. Por contra, la implantación de una SOA con un enfoque descen­dente contribuye a mantener la coherencia y la coincidencia estratégica con los objetivos globales de la empresa. Además, este planteamiento brinda la flexibili­dad necesaria para construir procesos complejos y duraderos que trasciendan las fronteras departamentales.

La segunda decisión atañe a la posibilidad de concentrarse antes en los problemas empresariales y en el diseño de la interfaz de los servicios, y elegir luego el software de la infraestructura SOA más adecuado para resolver los más inmediatos. En este caso, los departamentos de TI pueden optar por soluciones Enterprise Service Bus (ESB) de bajo rendimiento que permitan resolver con rapi­dez y eficacia los problemas que la integración de procesos de la SOA plantee en ese momento, o bien por un paquete de integración SOA que ya prevea futuras ampliaciones y ofrezca soporte para aplicaciones de gestión de procesos de mayor complejidad, lo cual requiere, sin embargo, una considerable inversión de tiempo y dinero que hace peligrar el éxito de los proyectos en curso.

Sugerencias para no cometer errores comunes al elegir una solución SOA:

  • Separar la elección de la infraestructura de aplicaciones y la del paquete SOA (o ESB).
  • Concentrarse en la interoperabilidad y en los procesos de negocio más que en el middleware de integración.
  • Analizar soluciones que abarquen todo el ciclo de vida en vez de concentrarse sólo en soluciones de tiempo de diseño o de tiempo de ejecución.

La mayoría de las empresas que implantan una SOA optan por un planteamien­to equilibrado basado en una adopción paulatina. Quieren resolver sus prob­lemas actuales con rapidez, pero a un coste razonable, y admiten al mismo tiempo que algunas de sus decisiones condicionarán la escalabilidad a largo plazo. La prioridad de las empresas es conseguir valor positivo neto para su negocio resolviendo sus problemas más inmediatos, pero posibilitando también una futura ampliación hacia aplicaciones SOA compuestas de mayor complejidad. Por lo general, un paquete de integración SOA viene provisto de toda la funcionalidad de una solución ESB de bajo rendimiento, pero también ofrece prestaciones de modelado y gestión de procesos duraderos complejos. Además, proporciona soporte para flujo de trabajo humano en aquellos procesos que exijan una interacción manual. Estas soluciones han sido específicamente dis­eñadas para que las aplicaciones empresariales heredadas puedan convivir con otras nuevas compatibles con una SOA, y a menudo cuentan con prestaciones opcionales ampliadas como las de gobernabilidad, seguimiento y gestión de procesos, o las de gestión automática de excepciones.

En este documento se analizan las implicaciones técnicas y empresari­ales que acarrea la elección de una solución de integración SOA y los factores decisivos que garantizan el éxito de un proyecto de implantación de una SOA. Además, se presentan de manera resumida las características que idealmente debe reunir un paquete de integración SOA.

II. Errores comunes al elegir una solución SOA

Tras realizar diversos estudios informales en los que han participado numerosos clientes y analistas, hemos detectado algunos de los errores que con mayor fre­cuencia cometen las empresas cuando se decantan por una solución SOA. Entre los más comunes se cuentan los siguientes:

  • Muchos departamentos de TI no separan las decisiones sobre su infrae­structura de aplicaciones y middleware de la elección de un paquete SOA (o ESB). A menudo, tales decisiones se toman sin comprender plenamente el problema empresarial, lo cual condiciona, a su vez, los procesos de decisión relacionados con la elección de una solución SOA.
  • La mayoría de las empresas priman la integración en lugar de centrarse en la interoperabilidad y los procesos de negocio.
  • Casi todas las empresas conciben de manera muy limitada la capacidad de gobernabilidad de la SOA reduciéndola al cumplimiento de las políticas de seguridad, rendimiento u otras de TI, en detrimento de una gobernabili­dad centrada en los procesos de negocio. De este modo, las compañías se concentran en los problemas de integración de los calendarios de desarrollo y dejan de lado asuntos clave del tiempo de ejecución como la supervisión, la gestión de excepciones y la gobernabilidad.

Estos errores comunes podrían evitarse separando las decisiones sobre la infrae­structura de aplicaciones - como el servidor de aplicaciones, el servidor JMS, o la implantación de UDDI o BPMS - de la concerniente a la elección del paquete SOA (o ESB). Además, al optar por una solución SOA agnóstica respecto a la infraestructura, la decisión se sigue centrando en la interoperabilidad y los procesos de negocio más que en el middleware de integración. Para reducir aún más la probabilidad de cometer errores costosos, las empresas deben barajar la posibilidad de optar por una solución que abarque el ciclo de vida en su totali­dad en lugar de otras que simplemente se centren en el calendario de diseño o el tiempo de ejecución.

III. Factores cruciales para acertar en la adopción de una SOA

La convergencia de diversas tendencias está provocando que los departamentos de TI se vean cada vez más abocados a adoptar con total eficiencia una estrate­gia de SOA. Las ventajas estratégicas que a corto y a largo plazo se desprendan de la adopción de una SOA dependen de una serie de factores de crucial impor­tancia, entre los que se incluyen los siguientes:

  • Las empresas necesitan elegir una plataforma SOA agnóstica y abierta que les permita reutilizar los activos con los que ya cuentan para evitar la costosa dependencia exclusiva de un determinado proveedor. Se deben aprovechar las inversiones ya realizadas en aplicaciones heredadas y en servidores de aplicaciones sin que ello suponga un esfuerzo excesivo de migración de aplicaciones a la plataforma de un solo proveedor.
  • Es preciso ser capaz de encontrar soluciones que resuelvan problemas empresariales acuciantes y ofrezcan valor a corto plazo, además de brin­dar la flexibilidad necesaria para crecer adaptándose al futuro aumento de alcance y complejidad.
  • Las empresas necesitan utilizar una solución completa que pueda resolver los retos que en la vida real plantean los procesos de negocio complejos, in­cluidos tanto los procesos que exigen que se preserven su estado y contexto como la participación humana en decisiones sobre procesos no triviales.
  • Cada vez se hace más necesario contar con una solución para la gestión de las excepciones en SOA, activada por aplicaciones SOA multicapa que usen gran cantidad de servicios SOA de bajo acoplamiento cuando éstos carezcan del contexto necesario para resolverlas por sí solos. Las compañías líderes que se hallan en etapas tempranas de la adopción de una SOA son conscientes de la importancia de integrar en su arquitectura una solución para la gestión de excepciones desde el primer momento, lo cual resulta esencial para evitar que en fases posteriores la reprogramación o el manten­imiento de aplicaciones SOA supongan un coste elevado.
  • Las empresas tienen cada vez más necesidad de aumentar la visibilidad y el control de sus procesos de negocio. Una vez que se han implantado los servicios, los clientes ponen de manifiesto problemas relacionados con la supervisión de los procesos de la SOA y la gobernabilidad de las políticas de seguridad, las medidas de rendimiento y los acuerdos de nivel de servicio (SLA). Por eso, necesitan una solución de gobernabilidad y supervisión que garantice eficazmente el cumplimiento no sólo de las políticas de nivel de servicio sino también de los SLA asociados a cada proceso de negocio.
  • La robustez de clase empresarial reviste una importancia capital. Dado que los estándares SOA están propiciando la conectividad masiva con un eleva­do número de aplicaciones de usuarios y socios, las aplicaciones SOA deben ser capaces de soportar la presión intrínseca al uso de grandes volúmenes.
  • Es preciso encontrar la solución de integración más adecuada para reducir el coste total de propiedad(CTP) y disminuir el coste de integración sin renunciar a la escalabilidad y el rendimiento de clase empresarial. Hoy por hoy, estas ventajas se han convertido en una necesidad en el mercado de la integración de arquitecturas orientadas a servicios.

IV. Riesgos de las soluciones SOA disponibles en la actualidad

Hoy día, no hay ninguna solución de integración SOA que tenga en cuenta todos los factores decisivos enumerados en el apartado anterior. La inmensa mayoría de ellas carece de prestaciones para la resolución automática de ex­cepciones SOA y no cuenta con capacidad de supervisión y gobernabilidad del proceso que permitan, al mismo tiempo, garantizar el cumplimiento de políticas y acuerdos de nivel de servicio. Las soluciones disponibles en la actualidad se concentran demasiado en el corto plazo y carecen de la escalabilidad necesaria para hacer frente a un futuro aumento de la complejidad, o bien exigen un cos­toso esfuerzo de migración a una determinada plataforma de infraestructuras y, por tanto, implican la dependencia exclusiva de un proveedor en particular. A continuación se ilustran los riesgos que se corren cuando se baraja la posibilidad de optar por alguna de las soluciones disponibles en la actualidad.

Soluciones ESB de bajo rendimiento

La mayoría de las soluciones ESB de bajo rendimiento se centran en la inte­gración de servicios habilitados para una SOA y no ofrecen conectividad con aplicaciones heredadas por carecer de conectores integrales. Tampoco incluyen prestaciones de BPM/BPMS avanzadas para modelar y gestionar procesos duraderos complejos, ni son capaces de orquestar procesos que exijan la participación humana para tomar decisiones o para resolver situaciones atípicas. Además, estas soluciones carecen de prestaciones para la gestión y reso­lución de excepciones en una SOA, y no cuentan con funciones de gestión y gobernabilidad de los procesos ni con capacidad para garantizar el cumplim­iento de acuerdos de nivel de servicio.

Cuando una empresa pasa de aplica­ciones SOA sencillas a aplicaciones compuestas, llega a la conclusión de que las soluciones ESB de bajo rendimiento resultan ineficientes. En ese momento, la organización puede optar por migrar a una solución de paquete SOA escalable desde otro proveedor, lo cual supone un coste excesivo e implica desaprovechar la inversión ya realizada en infraestructura de bajo rendimiento. Por otra parte, los proyectos de ámbito departamental se centran demasia­do en la resolución de problemas empresariales inmediatos y no disponen ni del presupuesto ni del tiempo necesario para plantearse la adopción estratégica de una SOA a largo plazo. En tal caso, la adopción de un paquete SOA de alto rendimiento constituye una solución prohibitiva en cuanto a costes y plazos, amén de una aparente contradicción, puesto que los paquetes SOA ofrecen una solución compleja con una curva de aprendizaje pronunciada y unos calendarios de implantación prolongados que resultan desproporcionados para resolver un problema relativamente sencillo.

Soluciones de paquetes de integración

Casi todos los paquetes de integración SOA disponibles son complementos de soluciones de integración de aplicaciones empresariales (EAI) monolíticas a las que se les han incorporado prestaciones de SOA con posterioridad, lo cual complica mucho la configuración y la implantación. Estos productos son meras colecciones de herramientas re-empaquetadas con objetivos redefinidos cuyo diseño estaba enfocado a generaciones anteriores de soluciones de EAI. Todos ellos obligan a utilizar un tiempo de ejecución específico de un proveedor y ello supone una dificultad para las empresas, que suelen disponer de varios servi­dores de aplicaciones en su infraestructura de TI.

Cuando una empresa utiliza alguno de estos paquetes de integración SOA, necesita acometer un esfuerzo ingente de reprogramación y migración de las aplicaciones con las que ya cuenta para poder trabajar con el tiempo de eje­cución específico del proveedor. Por consiguiente, este planteamiento se traduce en soluciones costosas e inflexibles que reducen la velocidad de implantación. Además, no ofrecen ninguna función de gestión y resolución de excepciones SOA, y no cuentan ni con prestaciones de supervisión y gobernabilidad de los procesos ni con capacidad para garantizar el cumplimiento de acuerdos de nivel de servicio. De este modo, se limitan también las posibilidades de aumentar la visibilidad y el control de los procesos de negocio.

Soluciones para infraestructuras de aplicaciones

Casi todos los paquetes para infraestructuras de aplicaciones implican la depen­dencia exclusiva de un determinado servidor de aplicaciones, que suele ser el que ofrece el propio proveedor. Esta posibilidad resulta desaconsejable para las empresas, puesto que éstas ya utilizan casi siempre varios servidores de aplica­ciones. En esta situación, las empresas necesitan realizar un esfuerzo ingente de reprogramación y migración para que sus actuales aplicaciones trabajen con un tiempo de ejecución específico compatible con el los proveedores de la infrae­structura de aplicaciones. Por tanto, estas soluciones son costosas e inflexibles, y reducen la velocidad de implantación. No ofrecen ninguna función de gestión y resolución de excepciones SOA, y no cuentan ni con prestaciones de supervisión y gobernabilidad de los procesos ni con capacidad para garantizar el cumplim­iento de acuerdos de nivel de servicio. De este modo, se limita la capacidad del cliente para aumentar la visibilidad de los procesos de negocio y controlarlos.

Cuando se comparan y evalúan las virtudes y los defectos de las distintas soluciones disponibles, la principal conclusión a la que se llega es que la elec­ción de la solución de integración SOA más acertada pasa por encontrar un sutil punto de equilibrio entre el valor a corto plazo para el negocio y la flexibilidad a largo plazo, como sucede en una arquitectura SOA estratégica escalable. La elec­ción de una solución de integración que sea demasiado sencilla o excesivamente compleja acaba suponiendo un considerable desaprovechamiento de recursos.

V. La plataforma óptima de integración SOA: principales con­sideraciones técnicas

Para conseguir que una solución de integración SOA satisfaga tanto las necesi­dades departamentales inmediatas como las exigencias empresariales a largo plazo, ésta debe ser abierta, agnóstica respecto a la plataforma y completa. Además, ha de ser flexible y escalable, y poder adaptarse a la evolución paul­atina de las necesidades de la SOA de los clientes, así como ofrecer visibilidad y control de los procesos de negocio, las situaciones de incumplimiento de SLA y las excepciones de los procesos. Estos requisitos globales se traducen en una serie de características técnicas indispensables que abarcan las siguientes:

Solución abierta, basada en estándares y agnóstica respecto a la plataforma

  • Soporte para estándares de servicios web como WS-Security, WS-Policy, WS-Policy Framework, WS-Routing o WS-Addressing
  • Soporte para estándares SOA como BPEL o UDDI V3
  • Aplicación agnóstica respecto al servidor y compatible con los principales servidores de aplicaciones J2EE
  • Solución agnóstica respecto al middleware de mensajería y compatible con los principales productos de middleware
  • Solución agnóstica respecto a implantaciones UDDI y compatible con los principales registros y repositorio
  • Entorno de modelado y desarrollo basado en Eclipse

Funciones integrales de BPM de clase empresarial

  • Capacidad de gestión y modelado de procesos complejos orientados a la interacción humana
  • Soporte para la integración activada por eventos y el enrutamiento dinámico
  • Reutilización de componentes y servicios que se necesitan con mayor frecuencia
  • Conectividad con aplicaciones heredadas y transformación de formatos de datos
  • Capacidad de orquestación basada en estándares

Funciones avanzadas de resolución de excepciones

  • Agentes de resolución automática y agentes de resolución manual asistida
  • Metadatos integrados para normalizar la codificación en la gestión de excepciones

Los departamentos de TI que busquen una solución de integración SOA que cumpla estos exigentes requisitos descubrirán que las soluciones SOA de Vitria los cumplen todos.

VI. Ventajas de la adopción paulatina de una solución SOA

Una solución SOA que cuente con la flexibilidad necesaria para acomodarse a la evolución de las necesidades del negocio y resolver al mismo tiempo los proble­mas a corto plazo ofrece numerosas ventajas, tanto empresariales como técni­cas, que tienen un notable impacto estratégico en la empresa. A continuación se detallan algunas de estas ventajas; de ellas se benefician tanto los propietari­os de las aplicaciones de TI como los empresarios.

Ventajas empresariales

  • Se reduce drásticamente el CTP de la infraestructura SOA de la empresa y se acortan los plazos para rentabilizarla.
  • Se reduce el coste de los proyectos de integración SOA permitiendo la reuti­lización de las inversiones ya realizadas.
  • Se evita la dependencia exclusiva de un proveedor brindando a las empresas la libertad de elegir las mejores soluciones para aumentar la productividad.
  • Se resuelven automáticamente las excepciones de los procesos para poder aumentar el grado de satisfacción y fidelidad de los clientes.
  • Se ofrecen la visibilidad y la agilidad necesarias para responder en tiempo real a las amenazas y oportunidades del negocio

Ventajas técnicas

  • Se reduce el riesgo de que se produzcan fallos en proyectos SOA.
  • Se reducen el coste y los recursos necesarios para la integración de una SOA
  • Se acorta el ciclo de lanzamiento y se mejora la productividad de los desarrolladores.
  • Se facilita la reutilización para eliminar la duplicación de tareas y la reprogramación.
  • Se mejoran el mantenimiento y la reutilización de las aplicaciones.

En definitiva, el mercado necesita una solución flexible con la que los clientes puedan comenzar con proyectos de escasa envergadura e ir aumentando sus in­versiones en una SOA a medida que éstos se traduzcan en valor para el negocio. Resulta, por tanto, crucial que las empresas acierten a la hora de elegir una so­lución SOA, de manera que ésta les permita pasar a un nivel superior a medida que vaya aumentando la complejidad de la organización en una transición sin fisuras que no les obligue a desechar sus inversiones iniciales.

VII. Resumen

Más allá del enorme entusiasmo despertado por la SOA —propiciado en gran medida por las expectativas de reducir de una vez por todas el constante aumento de la complejidad y los costes que la integración de aplicaciones empresariales lleva aparejados—, el proceso de adopción de una arquitectura orientada a servicios entraña en potencia complejidad y costes innecesarios. El principal riesgo radica en la dificultad que encuentran las empresas a la hora de plantearse la consecución de objetivos a corto o a largo plazo mediante la implantación de una SOA. Por desgracia, la mayoría de las soluciones de integración SOA disponibles hoy —que van desde productos ESB de bajo rendimiento hasta paquetes de integración y soluciones para infraestructuras de aplicaciones— no resuelven satisfactoriamente el doble dilema del corto/largo plazo y la decisión táctica/estratégica. Muchas empresas cometen errores capitales al seleccionar una solu­ción SOA. Entre los más comunes se cuentan los siguientes:

  • No separar las decisiones sobre su infraestructura de aplicaciones y middle­ware de la elección de un paquete SOA (o ESB).
  • Primar la integración en lugar de centrarse en la interoperabilidad y los procesos de negocio.
  • Concebir de manera muy limitada la capacidad de gobernabilidad de la SOA reduciéndola al cumplimiento de las políticas de seguridad, rendimiento u otras de TI, en detrimento de una gestión más estratégica centrada en los procesos de negocio.
  • Tanto los anteriores errores frecuentes como los dilemas que plantea la selección de una SOA pueden evitarse eligiendo la solución de integración SOA más ad­ecuada; la que ofrezca prestaciones que, de manera diferenciada, se traduzcan en coherencia y calidad para el cliente y en valor para el negocio y, entre otras, incluya las siguientes características:
  • Solución abierta, basada en estándares y agnóstica respecto a la plataforma.
  • Funciones integrales de BPM de clase empresarial.
  • Funciones avanzadas de resolución de excepciones.
  • Funciones de gobernabilidad y supervisión de la SOA.
  • Servicios de aplicaciones para reducir aún más el esfuerzo de integración.

En resumidas cuentas, los clientes necesitan contar con flexibilidad para elegir soluciones que, además de cubrir sus necesidades actuales, faciliten una tran­sición sin fisuras a un nivel superior de complejidad y escalabilidad, sin que ello suponga descartar inversiones en la infraestructura inicial de la SOA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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