SOA, el paradigma de la nueva Arquitectura Orientada a Servicios, que ya muchos conocemos como la iniciativa que permite a las organizaciones ser más “ágiles”, ha despertado mucho interés en los últimos años en todos los sectores, pero aún sigue existiendo cierto escepticismo ante los beneficios y riesgos que la implementación de SOA puede presentar.
Banca y Finanzas es precisamente uno de estos sectores que han podido identificar en la iniciativa SOA una oportunidad de crecimiento, competitividad y reducción del coste. Este tipo de organizaciones tienen que hacer frente a un mercado cada vez más exigente, cambiante e imprevisible, y un creciente entorno de regulaciones que afecta directamente a sus operaciones cotidianas.
Ante estos retos, el sector financiero se ha planteado re-modelar su actual arquitectura organizativa, operativa y tecnológica, hacia una arquitectura más flexible pero robusta que permita mejorar la eficiencia operacional, responder más rápidamente ante los cambios, aprovechar oportunidades en el mercado, reducir el Time-to-Market, y todo ello con un mejor control de costes y riesgos.
Pero para poder alcanzar esta nueva Arquitectura a la vez que crear valor dentro de la organización, se ha de pasar por varias etapas antes de implementar tecnológicamente SOA. Para sorpresa (aún) de muchos, la fase de definición de proyectos SOA es la que requiere una mayor atención y dedicación, ya que asegurará el éxito de gobernabilidad en el proyecto de inicio a fin. ¿Por qué? El resultado de implementar SOA es un cambio estructural a nivel de procesos y soporte TI y por ello no podemos olvidar que esta iniciativa está basada en Arquitectura (organizativa, en todo su contexto). Se ha tener el plano de la Arquitectural actual (As-Is), como base para identificar qué y cómo reutilizar (SOA), y así visualizar la nueva Arquitectura (To-Be) resultante de implementar SOA. De ahí que para ésta y otras fases de Gobernabilidad SOA, iniciativas y metodologías referentes a Arquitectura Empresarial sean de gran soporte a la hora de asegurar un proyecto SOA coherente y robusto con la realidad de la empresa.
En el caso de las entidades bancarias, tanto procesos como datos, software e interfaz son dominios claves en la operativa diaria. Arquitectura Empresarial (AE) tiene mucho que decir al respecto ya que permite visualizar estos componentes críticos dentro de la estructura y funcionamiento de la organización, adaptarlos para conseguir un entorno de reusabilidad, y controlar el impacto del cambio con la menor disrupción posible en la operativa.
AE ha demostrado ser un gran soporte para descubrir duplicaciones e inconsistencias en datos, aplicaciones y procesos antes de ser reutilizados y optimizados. Lo cual encaja con las exigencias e inquietudes de las empresas financieras que se han planteado implementar SOA. Es más, ha permitido identificar la tecnología con la que desarrollar los servicios SOA que mejorajustea la arquitectura de negocio y la arquitectura TI de la organización.
Llevar a cabo SOA a través de Arquitectura Empresarial (AE) ha demostrado ser un conjunto de iniciativas complementarias entre sí y de éxito en proyectos de esta índole.
Rafael Monge, BSc Informática & Dirección y Administración de Empresas, lleva trabajando desde el año 2006 como consultor y preventa en Telelogic para proyectos de Arquitectura Empresarial con Telelogic System Architect.